miércoles, 22 de mayo de 2013

Bien blog!!!! Media pila, volviste.

lunes, 20 de mayo de 2013

Misma cantidad de días hábiles, que de entregas.... Che, esto no está bien.

sábado, 18 de mayo de 2013

Que fácil es burlarte y quejarte de los demás, de las actitudes que tienen los otros, y que patético es ver como las repetís.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Será que no tuve tiempo para entenderlo todo aquella vez....
Vos igual que ayer, igual siempre vos.
Visual................ te odio.

viernes, 10 de mayo de 2013

Venías tan bien Corel... ¿Por qué tenías que tildarte?

jueves, 9 de mayo de 2013

Si nunca lo hubiese esperado de vos, ¿qué puedo esperar de los demás?
Ésta es para vos, Diego!!!
Un consejo: relájate y no le des tantas vueltas a la cabeza, preocuparte antes de tiempo no te dará la solución al problema.

martes, 7 de mayo de 2013

Todavía no caigo a la idea de que es una semana de mierda y de que no voy a dormir nada, o no debería.
Si queremos producir un cambio efectivo debe entrar en funcionamiento la voluntad. De la elección nace la voluntad. En la voluntad se combinan la mente y la acción, la dirección consciente del deseo, los medios con los cuales creamos nuestro futuro. Sin voluntad no es posible el poder personal y así ella se convierte en una clave primaria para el desarrollo del tercer chakra. La verdadera voluntad requiere comunicación profunda con uno mismo, confianza en el propio albedrío y disposición para asumir riesgos y aceptar las responsabilidades que derivan de esos riesgos. El que se atreve a usar su voluntad fortalece la conciencia en sí mismo, y ésta a su vez refuerza la voluntad. Es como un músculo, para desarrollarlo hay que ejercitarlo. Igual que el poder, la voluntad se asocia generalmente con las nociones de disciplina, control y manipulación. Nuestra voluntad florece cuando estamos relajados, felices y en sintonía con nosotros mismos. Para que la voluntad se ejerza, es preciso también que permanezcamos en contacto con nuestros deseos. Los atributos de poder del tercer chakra son la voluntad, la vitalidad y la autodisciplina, que en último término derivan de la autoestima. Cuando ésta se halla alta, actuamos con seguridad, aplomo, disciplina y entusiasmo vital. Cuando está baja, andamos llenos de dudas y nos recriminamos a nosotros mismos. Si esta zona está muy congestionada, puede conducir a una falta de energía crónica. En caso extremo quedamos en un estado de inercia. Es un ciclo paralizante. Es lo que ocurre cuando la vergüenza se apodera del tercer chakra. La vergüenza es la antítesis de la autoestima.

lunes, 6 de mayo de 2013

A Etewa le gusta subirse al barquito. Subirse y quedarse en la misma posición durante varios minutos sonriendo. Romeo no sonríe. Le gusta meterse adentro del barco y dejar la cola afuera.
Tengo un axolote que no sonríe, ¿por qué? Eso no es normal.
No hay forma de sacarme de la cabeza que mañana no es miércoles....